NOTA: ¡¡ESPERO LES GUSTE CHICOS, NO OLVIDEN DEJAR SUS POWER STONES!!
Takeshi supuso que el autor del manga no quería que los personajes principales cometieran errores estúpidos y fueran criticados por su audiencia, por lo que organizó un grupo de personajes a modo de carne de cañón para generar alguna tensión.
No es que le moleste o algo así, esto fue simplemente una opinion de Takeshi sobre los arreglos de la trama, aunque es una especulación, no entiende lo que pensaba el mangaka en ese momento por lo que todo lo que dijo puede ser erróneo.
Además el anime "High School of the Dead" sigue siendo un clásico. No hay anime de zombies más emocionante que este, sobre todo las chicas todas y sin excepción alguna son chicas lindas.
Dejado eso de lado dado que Meiko y Saeko rescataron personalmente a estas personas, ¿no sería una completa mala idea dejarlas a su suerte?
Si el saltará a decir que los abandonaramos sin duda todos lo verían con malos ojos, sin contar que esto realmente es demasiado cruel ¿verdad?
Los labios de Takeshi se crisparon ligeramente, sintiéndose un poco en conflicto sobre qué hacer, por un lado estaba la moral y por el otro la supervivencia, siendo sinceros no sabía qué hacer.
Pero muy en el fondo de su corazón se decantaba más a abandonarlos. Al pensar en esto incluso Takeshi se sintió mal consigo mismo, al parecer sus valores morales estaban cada día más bajos
—Chicos, no se contagiaron, ¿verdad? —preguntó Takeshi a los seis estudiantes tras recuperar un poco el sentido, aun dudando sobre qué hacer.
—No, no —respondió el chico que lideraba el grupo y sostenía el bate de béisbol sin dudarlo negando frenéticamente.
El estudiante que sostenía el bate de béisbol miró a Takeshi y notó que llevaba el uniforme que los maestros de educación física empleaban, con su nombre claramente visible en el pectoral derecho.
Eso le dio una fuerte sensación de alivio, como si pensara: "Estoy salvado." Takeshi los observó con atención y confirmó que ninguno de los seis estaba infectado, lo cual era sin duda bueno.
—Sigamos con nuestro plan —dijo Takeshi sin perder tiempo, dirigiéndose directamente a Shizuka, Saeko y los demás.
Tenía la esperanza de que este grupo de carne de cañón no los siguiese por lo que decidió ignorarlos.
Saeko, Meiko y Saya, todas personas inteligentes, notaron de inmediato que Takeshi no parecía demasiado interesado en llevarse a ese grupo.
Habían pensado que los invitaría a irse juntos, pero no lo hizo. Eso las dejo algo confundidas.
Takeshi al ver esto no dijo nada incluso si dijera algo nadie le creería después de todo salvo él nadie tenía su perspectiva acerca del futuro por lo que era inútil decir algo.
Sabía perfectamente que esas seis personas eran carne de cañón y, además, potenciales "alborotadores", así que no quería involucrarse más de lo necesario con ellos.
—Eh, profesor Takeshi… ¿podemos irnos con usted? —preguntó de inmediato el chico del bate de béisbol, al ver que Takeshi parecía dispuesto a marcharse sin ellos.
"Mierda parece que falló mi plan de la ley del hielo!" pensó con amargura.
—¿Ir con nosotros? —repitió Takeshi, frunciendo ligeramente el ceño, con una clara expresión de resistencia en el rostro.
"Mierda esto es realmente incómodo, es realmente incomodo, joder ¿qué hacer?, ¿qué hacer? no puedo abandonarlo pero tampoco quiero salvarlos, es realmente una sensación desagradable"
"Soy una mala persona ¿verdad?"
Takeshi realmente no quería llevar consigo a esta gente, aunque tenía un sistema y podía mejorar sus habilidades no era realmente invencible, si una situación desesperada ocurría realmente podía morir, además de que entre más gente más posibilidades de errores hay.
Takeshi realmente estaba muy reacio en su corazón, su rostro cambió entre varias expresiones y un silencio inquietante envolvió el pasillo.
—Sí… ¿no quiere llevarnos con usted? —insistió el chico, notando el cambio de emociones de Takeshi.
—… —Takeshi se quedó en silencio.
No podía decir abiertamente que pensaba que eran un problema andante. Mientras dudaba, su mirada se desvió hacia el estudiante que sostenía una especie de arpón de acero.
Espera… Ese recuerdo apareció con claridad.
Este grupo causó problemas en la historia original porque, al salir del edificio, el arpón de acero que sostenía esa carne de cañón golpeó accidentalmente la barandilla, provocando un ruido que atrajo a los zombis.
Al ver esto los ojos de Takeshi se iluminaron ya tenía un plan claro en mente.
Cuando llegaran a la entrada del edificio de enseñanza, él y Shiraki crearían ruido deliberadamente para atraer a los zombis, y luego usarían su [Fuerza Monstruosa] para abrirse paso sin piedad a través del cerco.
Visto así, llevarlos no parecía tan problemático como originalmente lo había pensado. Además, Takeshi necesitaba ese arpon de acero, al menos parecía una mejor arma que la lanza improvisada que llevaba.
O en cambió si no se empleaba como arma podía emplearla para generar más ruido y atraer más zombies.
En ese momento cuando todo hizo click en su mente recordó algo y rápidamente preguntó en su mente con esperanza.
"¿Sistema se obtendrán puntos de experiencia por salvar a este grupo de carne de cañón?"
Un silencio breve se instaló en su mente, justo cuando pensaba que tal vez su idea era descabellada el sistema en su mente reaccionó.
~DING!
[Sí. Estos personajes aparecieron en Highschool of the Dead, por lo que puedes ganar puntos de experiencia al rescatarlos]
—Eso es bastante bueno —Takeshi asintió mentalmente algo emocionado, soltando un suspiro de alivio para sus adentros.
Aunque no esperaba obtener mucha experiencia de esta carne de cañón, pero algo era algo, aunque sea un poco no viene nada mal en estos momentos.
Lo que sea basta incluso si es una pequeña y miserable décima no importa. Además de que al quitarle el arpón de acero a ese estudiante carne de cañón, prácticamente le estaba arrancando su atributo de "buscador de problemas".
Y había otro punto importante. Takeshi notó las miradas de Saeko, Meiko y Saya.
Ellas no tenían un conocimiento de la trama como el. Desde su punto de vista, si Takeshi abandonaba a personas no infectadas, eso podría hacerlo parecer poco confiable… o incluso cruel.
Podía ignorar las opiniones de otros, pero este grupo del cual dependía la mejora de su fuerza era imposible ignorarlas, si creaba mala voluntad hacia él podría hacer que lo dejaran lo cual no podía permitir pasará lo que pasará tendría que mantenerlas a su lado.
Sin quedarle más vueltas al asunto, volvió al punto principal.
—Ahora, sigan con el plan —dijo Takeshi con voz firme, recorriendo con la mirada a todos—. Escóndanse primero en ese aula. Shiraki-san y yo iremos al otro lado del pasillo y haremos el mayor ruido posible para atraer a todos los zombis del edificio.
—Cuando se concentren allí, la entrada quedará mucho más despejada. En ese momento, aprovechen la oportunidad y salgan de inmediato.
—Saeko, Rei —continuó Takeshi con seriedad—, el ruido que hagamos atraerá no solo a los zombis del edificio, sino también a los que estén cerca afuera. Cuando crucen la salida, no bajen la guardia ni un segundo. Asegúrense de proteger a Marikawa-sensei y a Takagi-san.
—Sí, lo entiendo —respondió Saeko con un leve asentimiento, su expresión tranquila pero en lo profundo de sus ojos una ligera emoción destellaba.
—¡Sí! ¡Lo entiendo! —añadió Rei con el rostro tenso y los ojos llenos de determinación, apretando con fuerza su lanza improvisada
Takeshi entonces volvió la vista hacia los seis estudiantes rescatados, aquella carne de cañón que temblaban al borde del pánico.
—Mucha suerte —dijo con voz grave—Hagan todo lo posible por sobrevivir, no olviden tener cuidado.
—¡¿Eh?! ¡¿Eso es todo?! —protestó de inmediato el chico que sostenía el bate de béisbol—. ¡Takeshi-sensei, eso no es justo! ¡¿Por qué nos dejan atrás a nosotros?!
El ceño de Takeshi se frunció ligeramente, y su tono se volvió más duro.
—No tienes la fuerza de Saeko ni la habilidad de Rei. Ellas ya cargarán con la responsabilidad de proteger a Marikawa-sensei y a Takagi-san —dijo sin rodeos—¿Esperas que además se distraigan para cubrirte a ti en medio de una estampida de zombis?
Las palabras fueron directas, crueles, pero reales, si bien Takeshi había decidido traerlos consigo eso no significaba que tenía que cuidarles el trasero ¿verdad?
—… —el chico del bate de béisbol apretó los dientes, incapaz de responder.
—Bien —continuó Takeshi, sin darle más vueltas—Escóndanse en ese aula. En cuanto Meiko y yo atraigamos a los zombies, salgan de inmediato del edificio. No duden.
Tras decir eso, Takeshi giró sobre sus talones y, sin esperar respuesta, condujo a Meiko hacia el aula del lado opuesto del pasillo.
Segundos después, un fuerte sonido metálico rompió el silencio.
¡Clang!
El ruido fue tan agudo y penetrante que resonó por todos los pasillos de la preparatoria.
No pasó mucho tiempo antes de que se escucharan arrastres, gruñidos y golpes descoordinados.
Uno tras otro, los zombis comenzaron a pasar frente al aula donde se escondían Shizuka y los demás, tambaleándose con los ojos rojos en dirección al origen del sonido.
Cuando el pasillo quedó en silencio, Saeko abrió la puerta con extrema cautela. Sus ojos se abrieron ligeramente al ver la escena.
A lo lejos, cuarenta o cincuenta zombis avanzaban en masa hacia el otro extremo del edificio.
Los zombis comenzaron a pasar frente al aula donde se ocultaban Shizuka, Saeko y los demás, avanzando lentamente hacia el origen del ruido, ignorándolo todo a su alrededor.
Incluso cuando varios pasaron a escasos metros de Saeko Busujima, no reaccionaron ante su presencia, como si ella no existiera.
Saeko observó con atención, esperando… contando mentalmente.
Cuando el pasillo quedó casi vacío, levantó la mano con decisión, señalando que era el momento.
Sin perder tiempo, el grupo salió del aula y abandonó el edificio escolar con sorprendente facilidad.
…
Desde el aula opuesta, Shiraki Meiko observó por la ventana cómo Saeko Busujima y los demás lograban salir.
—Señor Takeshi… ellos ya salieron. ¿No deberíamos irnos también?
Takeshi se acercó a la ventana y confirmó la escena con una sola mirada. Asintió lentamente.
—Sí. Ya es hora.
—Yo puedo escapar sola sin problemas —dijo Meiko, frunciendo ligeramente el ceño—. Pero… ¿cómo piensa salir usted?
Takeshi no respondió de inmediato. En cambio, tomó una mesa cercana, la levantó sin esfuerzo aparente y la sostuvo frente a su cuerpo, agarrando firmemente los bordes, como si fuera un enorme escudo improvisado.
—¿Cómo? simplemente sal corriendo sin mirar atrás —respondió con total indiferencia con una sonrisa de oreja a oreja revelando sus dientes blancos.
—¿Eh? ¡¿Va a salir así?! —los ojos de Meiko se abrieron de par en par con incredulidad.
—Sí —contestó Takeshi sin vacilar con una sonrisa.
Meiko lo observó unos segundos más, entre asombro y resignación, con los ojos bien abiertos por la sorpresa.
—…De acuerdo —murmuró finalmente—Entonces no me quedaré atrás.
Takeshi miró a Meiko y dijo con una sonrisa—Shiraki-san, confía en mí simplemente avanza sin mirar atrás!
....
