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Dentro de la tienda de conveniencia, un hombre rubio con uniforme escolar estaba golpeando sin piedad a un hombre de mediana edad vestido con ropa de trabajo.
Nada más entrar, el rubio decidió servirse unas copas para aliviar el estrés, la humillación y el aburrimiento.
Su objetivo fue claro desde el principio se dirigió directamente al refrigerador, abrió la puerta, sacó una botella de cerveza y comenzó a beber sin la menor intención de pagar.
Sin embargo, pasó por alto un detalle crucial. Dentro de la tienda aún quedaba el cajero, un hombre de mediana edad que observó con asombro cómo el estudiante tomaba la bebida y bebía tranquilamente sin pagar.
—¡Oiga! ¡Tiene que pagar eso! —le reclamó, dando un paso al frente para detenerlo.
No se sabía si este hombre de mediana edad era un completo tonto o no había visto las noticias, pero al parecer no parecía saber que el mundo actualmente era un caos, por lo que siguiendo sus valores morales decidió detener al rubio.
El rubio ya venía cargando una enorme frustración desde lo ocurrido en el autobús. Al ser confrontado, la chispa terminó de encender la pólvora. Sus ojos se llenaron de ira y, sin decir una palabra más, lanzó el primer golpe.
Aunque no era rival para alguien como Takeshi, su cuerpo joven y fuerte era más que suficiente para imponerse a un hombre de mediana edad.
En cuestión de segundos, el cajero fue derribado al suelo, recibiendo varios golpes que lo dejaron sin aliento.
Al presenciar la escena, las chicas que habían bajado del autobús junto al rubio no pudieron evitar gritar, presas del pánico.
Los gritos atravesaron la calle y llamaron de inmediato la atención de quienes aún permanecían dentro del autobús escolar.
—¿Eh? ¿Qué está pasando? ¿Recién se baja del autobús y ya está peleando con alguien? —comentó Takagi Saya con incredulidad, aunque en su tono había un matiz burlón—Ese tipo sí que tiene energía de sobra.
Mientras hablaba, sus ojos no se apartaban de la tienda de conveniencia.
Como era de esperarse, la curiosidad pudo más que la prudencia. Tras oír los gritos y los comentarios de Saya, Saeko, Meiko, Rei, incluso Shizuka Marikawa quien estaba en el asiento del conductor se levantó y todas se acercaron a las ventanillas del autobús para observar lo que estaba ocurriendo dentro de la tienda.
En ese momento, Takeshi notó algo extraño. No había zombis alrededor. Ni siquiera se veían personas vivas en las inmediaciones.
—Este lugar… —pensó—Podría ser adecuado para pasar la noche.
Había pocos habitantes, varios edificios residenciales con vista al mar y una tienda de conveniencia con suministros. Desde cualquier punto de vista, era un sitio ideal para descansar.
—Marikawa-sensei —dijo entonces con voz suave —estaba a punto de preguntarle algo. ¿A dónde pensaba llevar el autobús?
Tras salir de la escuela, Takeshi no le dio ninguna instrucción a Shizuka. Por lo que adónde irían era decisión enteramente suya.
—¿Eh? —respondió ella con total honestidad—La verdad… no lo he pensado. Solo tomé una ruta al azar para salir de la Academia Fujimi.
Shizuka Marikawa decía la verdad no tenía un destino en particular en mente simplemente eligió una ruta al azar al salir de la Preparatoria Fujimi. En cuanto a adónde iba, aún no lo había decidido.
—¿Y si vamos al centro de la ciudad? —propuso Miyamoto Rei con cierta duda.
El padre de Rei Miyamoto es oficial de policía y su oficina está en el centro de la ciudad. Justo ahora, cuando Rei Miyamoto hablaba por teléfono con su padre, la llamada se cortó bruscamente.
Estaba muy preocupada por su padre, así que inconscientemente expresó sus pensamientos.
—No —respondió Takeshi de inmediato, sin darle espacio a la idea—El autobús no debe de entrar a la ciudad.
—¿Eh? ¿Por qué no? —preguntó Shizuka Marikawa, confundida.
—Cuanta más gente hay, más zombis hay —explicó Takeshi con calma —Ir a la ciudad ahora es prácticamente un suicidio. Incluso en el camino podríamos quedar rodeados, por lo que la Ciudad es sin duda el peor lugar para ir.
Eso era lo que realmente pensaba. Pensaba que ir a la ciudad ahora no era una buena opción se mire por donde se mire.
Aunque la Ciudad no se descarta del todo después de todo con un sistema que le permite hacer simulaciones quien sabe si en un futuro cercano termina yendo a la ciudad pero por el momento no es necesario.
Su plan actualmente era pasar la noche en la tienda de conveniencia específicamente en los edificios residenciales y luego pensar en sus planes futuros temprano a la mañana siguiente.
—Además, pronto va a oscurecer —añadió— Si entramos a la ciudad de noche, el riesgo se multiplica. Incluso quedarnos dentro del autobús sería peligroso si quedamos atrapados.
—Ah, es cierto. — Después de escuchar el análisis de Takeshi Shizuka sintió que lo que decía este tenía sentido, así que asintió inconscientemente.
—Lo siento, no pensé bien las cosas.— Tras escuchar las palabras de Takeshi, Miyamoto Rei se dio cuenta de lo absurda que había sido su sugerencia.
Si realmente la escucharan y van al centro de la ciudad ahora, seguramente se encontrarán con muchos zombies en el camino. Si tienen mala suerte tal como lo dijo sensei es probable que se vean rodeado de zombis para ese momento estarán en serios problemas.
Takeshi negó suavemente y palmeo el hombro de Rei suavemente —No pasa nada Miyamoto-san.
Miyamoto Rei soltó un suspiro de alivio y asintió levemente.
—Entonces — intervino Shiraki Meiko —supongo que ya tienes algo en mente, Takeshi-sensei.
Ella sabía que Takeshi era una persona extraña, como si siempre estuviera varios pasos por delante de todos, y dado que sugirió no ir a la ciudad, debía tener ya una solución.
—Sí —respondió él, señalando los edificios residenciales cercanos—Propongo quedarnos aquí esta noche. Hay pocos zombies, tenemos suministros cerca y un lugar donde resguardarnos. Mañana, con la cabeza fría, decidiremos el siguiente paso.
El edificio residencial que señaló a primera vista estaba muy limpio y parecía estar bien mantenido. Y también a pesar de su buen estado se lograba vislumbrar que no había nadie en viviendo en ellos.
Esto indica que, aunque estos edificios residenciales están bien mantenidos, los propietarios probablemente escaparon o murieron. Por otra parte en dado caso que hubiera zombies en ellos poco importaba después de todo con su fuerza limpiar un solo edificio sería fácil solo tendría que ser cuidadoso.
—Creo que la sugerencia de Takeshi-sensei es bastante buena— Shizuka Marikawa fue la primera en hablar, estando de acuerdo con la propuesta de Takeshi.
En opinión de Shizuka Marikawa, Takeshi es alguien bastante capaz y sus propuestas siempre están bien formuladas, en cualquier caso se siente muy segura quedándose al lado de él
Por lo tanto, cuando hizo tal sugerencia, ella fue la primera en aceptar.
Por otra parte Shizuka la razón de su apoyo total era que este tal vez debía tener sus propias razones para hacer tal sugerencia.
—Yo también —asintió Takagi Saya —Aquí podemos reponer fuerzas.
Tras una breve consideración Takagi Saya supo que el plan de Takeshi era sin duda confiable sin contar que siendo sincera estaba completamente exhausta debido a los acontecimientos de hoy. De ser posible si hubiera una posibilidad quisiera darse una ducha caliente.
—No tengo objeciones —añadió Miyamoto Rei.
Saeko Busujima guardó silencio, pero tampoco mostró desacuerdo, Meiko Shiraki asintió levemente sin mostrar rechazo.
Al ver esto Takeshi asintió —Entonces está decidido —concluyó Takeshi—Pasaremos la noche uno de aquellos edificios.
....
En ese momento, un grito desesperado rompió la calma.
—¡Para! ¡Detente! ¡Lo vas a matar!
Takeshi giró la cabeza hacia la tienda. El rubio seguía golpeando al cajero, que ya estaba gravemente herido y apenas podía moverse.
Sin pensarlo más, Takeshi bajó del autobús. Dentro de la tienda, el rubio tenía los ojos inyectados en sangre.
Ignoraba por completo los ruegos de los demás; ya había perdido la razón. Nadie se atrevía a intervenir físicamente.
Todos temían que, si lo hacían, la furia del rubio se volviera contra ellos. Por lo que solo se atrevieron a detenerlo verbalmente desde lejos.
Pero en ese momento, el hombre rubio había perdido la cabeza y no escuchaba ninguna advertencia por más que intentaran era inútil.
Entonces, una figura avanzó se acercó al rubio y lo levantó del suelo con una sola mano.
—¿Quién demonios…? —gruñó el rubio, estaba realmente enojado por haber sido levantado tan bruscamente, e instintivamente quiso arremeter.
Pero cuando vio quién era, quedó atónito, y el fuego en su corazón se extinguió instantáneamente. Porque la persona que lo levantó no fue otra que Takeshi.
—Tú...qué mierda? — Al ver que era Takeshi, los ojos del hombre rubio se aclararon instantáneamente.
—Acabas de bajar del autobús y ya estás golpeando a un tío de mediana edad indefenso —dijo Takeshi con voz fría —De verdad no pierdes el tiempo.
"..." Después de ser reprendido por Takeshi, el hombre rubio se sonrojó de ira pero no se atrevió a refutar.
Takeshi arrojó al hombre rubio a un lado casualmente, como si estuviera descartando un objeto insignificante.
Entonces busco un poco en el lugar y encontró dos cuerdas en la tienda de conveniencia y ató tanto al hombre rubio como al cajero.
El motivo de atar al rubio era calmarlo. En cuanto a por qué ataron al cajero bueno temía que por venganza este tipo al ver al hombre rubio lo golpease, aunque no le importaba si ambos seguían haciendo mucho ruido atraería a los zombies. Así que al final ópto por atarlos a ambos.
—Nos quedaremos aquí esta noche —dijo Takeshi mirando al rubio atado—Así que será mejor que te comportes.
El rostro del rubio ardía de humillación.
Su orgullo había sido pisoteado una vez más, esto ya era bastante vergonzoso, pero ahora estar atado lo hace aún más vergonzoso.
Su dignidad fue aplastada hasta el suelo y frotada con fuerza por este profesor de educación física. Además, ese tipo planeaba quedarse aquí esta noche. Por lo que era imposible escapar hoy sabía que pasaría toda la noche atado.
