"Donde tus ojos amanecen"
Desperté con el rumor de tu nombre,
con el eco tibio de una promesa que nunca se cumplió.
La brisa rozó mis labios,
como si aún llevaran el sabor de los tuyos.
El sol apenas respiraba,
y ya te buscaba entre las cortinas del amanecer.
Hay miradas que no se olvidan,
solo se esconden en los rincones del alma,
donde los sueños guardan su perfume.
Dicen que el tiempo sana,
pero yo aprendí que el amor no se cura:
solo aprende a dormir en silencio.
A veces,
cuando la mañana tiembla,
creo sentir tus pasos en la distancia,
y vuelvo a cerrar los ojos...
para no despertar de ti.
