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Chapter 17 - Capítulo 13: El Asalto a la Ceremonia Comienza. El rescate de una Sonrisa — Ashcroft_Project

Capítulo 13: El Asalto a la Ceremonia Comienza. El rescate de una Sonrisa — Ashcroft_Project

Parte 1.

—¡Woah! ¡Así que este es el lugar secreto de Industrias Pesadas Okamine!

—Considerando que este es un banquete secreto, este lugar es un poco grande.

—…

Era cierto. La sala de banquetes se extendía mucho más allá de lo que cualquiera habría imaginado para algo llamado "secreto". Candelabros elegantes colgaban del techo y varias mesas vacías que superaban las mesas ocupadas. Allí, la chica de cabello azul llamada Mana y la mujer de cabello negro llamada Ryouko estaban observando atónitas su alrededor.

Este era un evento donde reunía a personas de alto estatus para la presentación de un dispositivo militar de la compañía Industrias Pesadas Okamine.

—Wow… Todo es tan elegante. ¿Puedo ir a explorar un poco?

Mana dio un pequeño paso hacia adelante, con los ojos brillantes de curiosidad.

—¡¡No estamos aquí para perder el tiempo!! ¡¡Ven y siéntate aquí antes de que comience el evento!!

Ryouko señaló con firmeza la mesa donde había una placa de identificación con el nombre "AST" en el centro. Mientras Mana no pudo evitar ocultar su expresión de decepción, se acercó a la mesa y se sentó.

—¡¡Tú también Mikie!! ¡¡No te quedes ahí parada, ven aquí y siéntate!!

—Ah… No, estoy bien por aquí.

Mikie permaneció quieta, con la mirada baja, sujetando con fuerza el borde de su falda.

Ella no parecía sentirse cómoda en ese lugar.

—¡¡No!! ¡¡Tú también eres una maga de la AST, así que tienes que estar sentada con nosotras!!

—¡¡Ah…!!

Mikie finalmente tomó asiento junto a sus compañeras.

Sin embargo…

En ese momento, vieron que una chica se acercaba.

—¡¡Bienvenidos a este evento, valiosos invitados!!

—¿?

El flequillo de la chica rubia era muy largo que su rostro no podía ser vista.

El flequillo de la chica rubia era tan largo que su rostro no podía verse. Caminaba con torpeza, cubriéndose la entrepierna con su mano izquierda, mientras sostenía con la derecha un plato de plata con una botella de alcohol.

Era una de las meseras de este evento.

—Le… ¿Le gustaría un poco de brandy italiano?

—Ah… estas niñas son menores, jugo de guayaba estaría bien.

Ryouko habló con tono seco, observando a la camarera con una mirada rápida.

—¡¡Bien!! ¡¡Entendido!! Espere… ¡¡Espere un momento por favor!!

La mesera hizo una pequeña reverencia torpe antes de retirarse.

Cuando las magas de la AST desviaron la vista, Mikie fue la única que siguió observando a la camarera mientras se alejaba de la sala de banquetes.

—¿No sienten que hemos visto a esa chica en algún lado?

—¿En serio? No recuerdo.

Ryouko respondió sin darle demasiada importancia.

Después de unos minutos de silencio, Ryouko apoyó los codos sobre la mesa y dijo.

—La presentación de "Alice" no parece que vaya a iniciar todavía.

—Entonces… iré a explorar un rato.

Mana ya estaba a medio levantarse cuando una mano firme la detuvo.

—¡¡Definitivamente no!!

Mana infló ligeramente las mejillas, pero volvió a sentarse.

Con las manos apoyadas sobre sus piernas, Mikie comenzó a mirar de un lado a otro.

—¿Qué te sucede, Mikie? Te la pasas mirando hacia los lados constantemente… Has estado actuando bastante extraño.

—¡¿Eh?! No, ¡estoy bien!

La voz de Mikie sonó más alta de lo necesario.

Se levantó de golpe, empujando la silla hacia atrás.

—¡¡Bien!! ¡Es porque necesito ir al baño! ¡Por eso no me puedo quedarme quieta!

—¿Huh? ¿En serio? Ya veo, entonces ve rápido.

—¡Sí! ¡Iré ahora mismo!

Mikie comenzó a caminar apresurada, sin dejar de hablar, con la mirada hacia Ryouko.

En ese instante, su cuerpo chocó contra algo sólido.

—¡Uh, woah! Ow… ow… ow… Lo siento.

—Descuida. No miraba hacia donde iba.

El impacto la hizo perder el equilibrio.

Su trasero chocó contra el suelo mientras se llevaba la mano derecha a la cabeza.

Sus ojos se cerraron con fuerza mientras se quejaba en voz baja del dolor.

—¿Eres tú, Mikie?

—¿Ah?

Los ojos de Mikie se abrieron de golpe al escuchar su nombre.

—Ah…

—¿¡Por qué estás aquí… hija!?

En ese momento, Mikie no se atrevió a levantar la mirada.

Los dedos de sus manos se hundieron contra el suelo.

Nunca quiso estar aquí. Había buscado por todos los medios evitar cruzarse con cierta persona, pero ahora, frente a él, solo quería huir, esconderse, cerrar los ojos… aunque no había ningún lugar al que escapar.

Estaba en el peor escenario posible, y eso la paralizaba.

Por eso había estado tan inquieta desde que supo que tendrían que asistir a este evento.

—¿Hija? ¿Esa persona es el…?

Su respiración se detuvo por un instante.

Un sudor frío recorrió su columna mientras su rostro mostraba un miedo casi paralizante.

—S… sí, permítanme presentarlos…

Cada palabra le costaba salir. La frente le sudaba visiblemente.

—Él es mi papá. El presidente de Industrias Pesadas Okamine… Kotaro Okamine.

Ryouko abrió los ojos, incapaz de ocultar su sorpresa ante la revelación.

—Eso quiere decir… ¡que eres la hija del presidente!

—No puedo decir nada.

Mana abrió la boca, como si quisiera formular una pregunta, pero su mente se quedó completamente en blanco.

Sin embargo…

—Te dije que nunca más vinieras a ningún lugar asociado con la familia Okamine. Permíteme preguntarlo una vez más… ¿Por qué estás aquí?

—Um… um… padre…

La voz de Kotaro cayó como una sentencia, seca y carente de emoción.

A diferencia de un encuentro normal entre padre e hija, las palabras de esa persona no eran tan cercanas hacia su hija.

No había afecto en su tono, ni rastro de calidez, ni siquiera la tensión incómoda que suele acompañar a una relación rota. Solo existía una frialdad distante, la misma con la que uno se dirige a un subordinado o a un extraño.

De hecho, si no fuera porque la había reconocido como hija, sería fácil decir que no tenían conexión sanguínea.

—Yo… yo…

Mikie apretó el puño derecho, clavando las uñas en la palma.

—Yo… ¡¡Me uní a la AST!! ¡¡Porque quiero ayudar a las demás personas…!! Me encuentro aquí hoy porque… estoy en una misión de escolta, así que…

—¿Dijiste que te uniste a la AST?

Cuando Kotaro escuchó "AST", su ceño se frunció apenas, pero fue suficiente para Mikie se diera cuenta de que su padre no parecía feliz de esa revelación.

—¿¡Ah…!?

Mikie apenas podía contener las lágrimas mientras su voz tembló al final del sonido.

—Te dije que podías ir a donde quisieras... Pero no esperaba que mi hija tomara una opción tan idiota. Escogiste ser parte de un equipo lleno de inútiles.

—Como… es… la AST no es inútil…

La organización que la había aceptado era lo único que le daba un lugar, y no podía permitir que la llamaran "inútil". Normalmente habría alzado la voz y enfrentado a quien fuera necesario.

Pero la persona que tenía delante hacía que toda su defensa se desvaneciera.

Era alguien contra quien no sabía cómo defenderse.

—¡¿A quién llamas inútil?! ¡No puedo fingir que no escuché eso!

Ryouko se levantó de su asiento y golpeó la mesa con fuerza.

—¡¡Y respecto al equipo de esta niña, cada uno de sus miembros está arriesgando la vida cumpliendo su deber!! ¡¡Tú no puedes…!!

—¿Dijiste que no son inútiles…?

—Así es.

—Oh, ya veo, así que tú eres el capitán del equipo, definitivamente adoras bromear al respecto.

—Por… ¡¿Por qué lo dices?!

Mikie intentó intervenir en defensa, pero las palabras se le atascaban en la garganta.

Sin embargo, Kotaro ni siquiera se dio cuenta de la pregunta de su hija.

—Diciendo con orgullo que ustedes derrotarán a los desastres que destruyen al mundo llamados espíritus, pero no han conseguido resultado alguno hasta estos días. Gastando constantemente el dinero que tanto esfuerzo consiguen los contribuyentes, mientras el equipo aún exista, ¿cómo puedes decir que son útiles?

Kotaro miró directamente a la cara de Ryouko, sin apartar la vista.

—Hemos eliminado a un espíritu.

—Ese espíritu… Princess, ¿cierto? Bien. Supongo que te debo una disculpa. Pero… en todo caso, dudo de tu capacidad como superior.

—¡¿Qué dices?!

—Un espíritu de clase B escapó. Varias de tus subordinadas murieron. Es extraño… El espíritu que eliminaron era de clase AAA. Y, aun así, fueron incapaces de neutralizar uno de rango inferior. Eso no es incompetencia de tu parte. Felicidades, acabas de mandar a morir en vano a tus compañeras.

—Retira esas palabras. No fue tan simple como creíamos.

En ese momento, Kotaro volvió a mirar a su hija.

—Mikie… recuerdo haberte enseñado a no elegir caminos sin futuro. Quería que lo comprendieras por ti misma… Como tu padre, no puedo permitir que desperdicies tu vida ante un resultado incierto.

Mikie no podía decir nada ante eso.

Esos ojos tan fríos estaban directos en ella. Eso era la última expresión que vio en él antes de que se fuera de la familia Okamine.

—Así que ya me decidí.

—¿Huh…?

De repente, ella se dio cuenta de que la intención de su padre era diferente.

—Deja la AST. Regresa a mi lado, y serás aceptada.

¿Había escuchado mal?

Si aceptaba esa propuesta significa que podía regresar a la familia Okamine.

—Con mi poder, sacarte de un equipo militar es fácil. Lo entiendes… ¿Mikie?

No podía procesar lo que estaba escuchando.

—¡Como puedes decidir por ella! ¡Mikie, será mejor que le contestes!

Ryouko dobló el brazo y cerró el puño derecho con fuerza, conteniendo su enojo.

—Ah… Padre. Eso… ¿es verdad?

Kotaro no apartó la mirada.

Por alguna razón, Mikie ni siquiera se atrevía a mirarlo a los ojos.

Todo ese tiempo había luchado por elegir su propio camino.

—Es verdad. No tengo intención de mentirte.

—Entonces, yo…

En el fondo, Mikie siempre había querido ser aceptada por su padre.

—Lo siento, pero tengo que rechazarlo.

—¿Por qué?

Kotaro mostró una expresión de sorpresa en su rostro.

No era la respuesta de su hija lo que lo había tomado por sorpresa, sino la seguridad con la que la había dicho.

—Porque he decidido proteger a la humanidad. Incluso si eso significa arriesgar mi vida. Por supuesto, no voy a ser un blanco fácil para los espíritus.

Hubo un silencio entre ellos, hasta que alguien más habló.

—La AST agradecerá si nos entrega Ashcroft "Alice".

Kotaro desvió la mirada y fijó sus ojos en una chica de cabello blanco plateado y corto.

—Tú eres…

—¿Origami-san?

Después de que Mikie dijo eso, Origami dio un paso al frente con una expresión imperturbable.

—Si nos entrega, estoy seguro que nuestra misión de eliminar a todos los espíritus será cumplida.

Kotaro no respondió de inmediato.

Sus ojos se afilaron apenas, evaluándola con la misma atención con la que un empresario analizaría una inversión de alto riesgo.

—Lo siento, pero el mago que activa a "Alice" hoy ya ha sido instruido sobre su funcionamiento y sabe cómo operarlo eficientemente. Podría dárselos, pero les tomaría tiempo para usarlos de manera eficiente.

—No niego que eso sea cierto. Sin embargo…

Origami no mostró frustración ni duda.

Solo respiró hondo, como si ya hubiera anticipado esa respuesta.

—Mi deseo de eliminar a todos los espíritus es tan grande que sacrificaría todo mi ser. Eso me permitió unirme a la AST y asesinar al espíritu Princess.

—Vaya, que sorpresa.

Kotaro alzó ligeramente las cejas, sorprendido.

—No sabía que me encontraba frente a la responsable de la muerte de ese espíritu. Supongo que debería felicitarte… pero todavía me opongo a dar una decisión precipitada.

Se dio media vuelta y, mientras se retiraba, dijo.

—En unos minutos dará inicio la inauguración de Ashcroft "Alice". Por favor, permanezcan en sus asientos.

Al final, ella no tuvo más opción que aceptar eso.

Ashcroft "Alice". El poder necesario para enfrentar a los espíritus en igual de condiciones.

A pesar del rechazo inicial, Origami Tobiichi no se había rendido en obtener esa fuerza.

Parte 2.

—¡¿Qué carajos está pasando?!

En el pasillo a las afueras de la sala de banquete, Ashley gruñó mientras llevaba su mano izquierda en la frente revelando su flequillo de cabeza.

—¡¿Qué están haciendo ellas aquí?!

—Bueno… la situación se ha vuelto complicada.

Cecile respondió, al oír la voz alterada de Ashley, y por alguna razón, eso hizo que ella se enojara más.

—Después de todo, esa feroz batalla sucedió la última vez que nos vimos. Así que es natural que ellas vinieran también.

—Aparte de eso… este atuendo es vergonzoso.

Leonora apartó ligeramente la mirada, sintiendo cómo el calor le subía al rostro. Sus dedos se tensaron contra la tela, como si de pronto no supiera qué hacer con su propio cuerpo.

Al escucharla, Ashley levantó la vista de inmediato, sin pensarlo alzó la voz.

—¡¡Ese atuendo te queda demasiado bien!!

La reacción fue instantánea. Leonora ahogó un pequeño jadeo y cruzó los brazos hacia abajo, cubriéndose con torpeza mientras su rubor se intensificó. Sus hombros se encogieron y dijo con una voz tímida.

—¿Huh…? Yo… yo debería decir eso de Ashley. Te ves muy linda…

—¡Qué! ¡¡No soy linda!! ¡Voy a patearte el trasero!

Ashley pisó el suelo mientras inclinaba la mitad de su cuerpo hacia adelante.

Mientras Ashley aún bufaba, Cecile sonrió apenas y llevó las manos detrás de su espalda.

—¡¡Y bien!! ¿Cómo me veo?

Ante esa pregunta, Leonora y Ashley observaron a la chica de cabello marrón rojizo.

Era una chica vestida con ropa gótica sentada en una silla de ruedas.

—¡¿Ah?!

Aparte de eso, esa chica había perdido la vista por lo que era difícil saber eso por sí misma.

—¡¡Fuiste demasiado lejos tratando de lucir elegante!!

—No puedo culparte. Yo también soy linda.

¿Cómo debería responder a eso? De todos modos, ella era la cabeza de esta misión. Parecía estar tranquila aun cuando la probabilidad de fracaso se ha presentado. Esas magas de la AST estaban aquí, por lo que robarlo así de manera rápida y sin resistencia estaba descartado.

Ashley suspira y dice.

—Hablando de eso… ¡¿Por cuánto tiempo estaremos usando estos atuendos?!

—Bueno… Hasta que la presentación de "Alice" comience. Sólo se paciente un poco más.

Cecile bajó su mirada, y continuó hablando.

—Justo ahora, "Alice" está siendo resguardada en una unidad de almacenamiento a 100 metros por debajo de este lugar para mantenerla a salvo. Una vez que la traigan a la superficie, nos moveremos para tomarla.

Ashley se quedó en silencio.

—Es por eso que escogimos este día en concreto para hacerlo.

—¿Estás segura de eso, Cecile?

Leonora preguntó, pero Cecile asintió.

—El plan definitivamente tendrá éxito.

—Eso espero.

Ashley apartó la mirada y se dirigió hacia cierto lugar.

Al cabo de un momento, empujó la puerta del baño y entró. Avanzó hasta el lavamanos y apoyó ambas manos sobre la cerámica fría, bajando la mirada.

Y luego, abrió el grifo y el agua cayó. Sus manos tocaron el agua y se lavó el rostro.

—Tch… ¿cuándo empezará el evento?

Levantó la vista y se encontró con su propio reflejo en el espejo.

El atuendo, el peinado… todo le parecía fuera de lugar.

—¿Cuánto más tendré que estar vistiendo esto y dando la bienvenida a los invitados?

Estiró la mano mientras buscaba algo.

—Ah… el jabón… ¿dónde? ¡Maldición!

En ese momento, su flequillo cayó frente a sus ojos.

—¡Agh! ¡Este flequillo me está estorbando!

Ella apartó su flequillo hacia atrás mientras dejaba un suspiro cargado de fastidio.

El grifo se cerró.

—Tengo que irme.

Ashley se dirigió a la puerta, empujó la puerta del baño y salió al pasillo.

"…"

Cuando llegó a la entrada de la sala, sus ojos se posaron en el escenario.

—¿¡As… Ashley!?

La chica frunció el ceño al escuchar su nombre y giró la cabeza, encontrándose con un chico de preparatoria al que ya había visto antes.

No era un amigo. Era una persona desagradable para ella.

Parte 3.

Ashley estaba de pie en el pasillo mirando el escenario principal.

Cuando Kamijou la vio a lo lejos, pensó que las cosas estaban por empeorar. Ella parecía incomoda, molesta e impaciente. Era como si en cualquier momento estuviera a punto de estallar.

Por esa razón, Kamijou dudó en acercarse.

Pero lo hizo.

—¿¡As… Ashley!?

Cuando habló, Ashley miró en su dirección.

Ashley era una chica solitaria, burlona y arrogante, pero algo era diferente.

—Hm, se supone que tú no deberías estar aquí. ¿Estás siguiéndome? Te había advertido antes de que no quiero volver a verte. No debiste haber escuchado esa información. Te dejé a tu suerte ya que pensé que no eras un peligro para mí, pero sí que eres un terco.

Kamijou supo a lo que ella se refería con ese asunto.

—Te equivocas. Es una coincidencia que nos encontráramos en este lugar.

—Ah, ¿sí? ¿Crees que voy a creer eso?

—Lo mismo te preguntó. Tú no pareces estar aquí por el trabajo, ¿cierto?

La expresión de Ashley desapareció por un instante, pero al momento reapareció.

—¿Vas a delatar mi presencia a la AST?

—No lo hice. Además, conozco los detalles sobre el proyecto Ashcroft, sé sobre la existencia de esos trajes, sobre el proceso en cómo se llevó a cabo para obtener ello, y sé sobre Artemisa. Así que vayamos directo al punto.

Kamijou sacó un manojo de papeles.

Era algo irreal que ese chico tuviera esa información clasificada.

—…

En ese momento, Ashley ni siquiera habló.

Probablemente su mente quedó sorprendida ante tal revelación, al punto de no saber qué decir o que expresión mostrar.

Aun así, Kamijou tuvo una sensación desagradable tras decir esas palabras.

—En ningún momento recuerdo haberte mencionado a Artemisa. ¿Cómo sabes todo eso? —dijo ella mientras su voz se endureció—. ¿Quién eres realmente? El hecho de que poseas esa información me hace sospechar seriamente que trabajas para alguien más.

Ashley hablaba con el ceño fruncido.

Esa expresión de sospecha, parecía como si estuviera frente a un enemigo.

—Te lo preguntaré de nuevo. ¿Quién eres realmente?

La voz se volvió fría.

—Me parece que estás confundiendo algo. Solo soy un chico normal de preparatoria que puedes encontrar en cualquier lugar. No hay nada especial en mí. —Kamijou respondió con una voz seria.

—No me vengas con esa mentira. ¿Aún no respondes a mi pregunta? ¿O quieres que te obligue a la fuerza? —Dijo ella en un extraño tono amenazante.

Kamijou no estaba realmente asustado, pero mostró alguna señal de defenderse.

—No puedo decir cómo obtuve la información. Pero lo que sí puedo decir es que estoy actuando por mi cuenta.

Ashley pareció realmente sorprendida por esa respuesta.

—¿Por tu cuenta?

—Agh, este es un mal día.

Kamijou se tocó el cuello y suspiró.

—Se supone que hoy iba a ser un día de trabajo normal para conseguir algo de dinero después de tantos incidentes relacionados a todos ustedes.

Su mirada volvió hacia Ashley y lo dijo.

—Pero cada vez que trató de vivir mi vida siempre sucede algo que me obliga a entrar.

—¡¿Crees que me importa tu vida?!

Ashley estalló con enojo.

—Me disculpo por contarte mi vida. Bueno, supongo que estás aquí para recuperar a esa "Bella Durmiente". Estoy seguro que se trata de Artemisa. Pero no creo que puedas hacerlo.

Después de eso, Kamijou se quedó en silencio.

—¿Cómo estás seguro de eso?

Era la misma personalidad solitaria, burlona y arrogante.

—Por si no lo sabias, nosotras disponemos de tres de los cinco trajes Ashcroft. Aunque es una lástima que uno de esos trajes lo tenga una de las magas de la AST. Pero no voy a rendirme en recuperarla.

—¿Cómo es que pretendes recuperarla?

—Si, solo me descuide, pero eso no volverá a ocurrir. No importa la fuerza de la AST, tenemos un arma que puede inutilizar el territorio de un mago. La idea es tan simple como atacar a una maga sin su defensa principal.

La voz de la chica parecía realmente segura de sí misma.

—Origami, Mikie y Ryouko están aquí. Seguro que están aquí para defender el traje que quieres robar. Todavía me pregunto cómo lograrás recuperar a Artemisa con robar ese traje.

—¡Esto no te incumbe!

Ashley rugió, dando un paso al frente.

—¿Vas a convertir este evento en tu campo de batalla? No estás sola, ¿verdad?

—¡Lárgate antes de que decida darte una paliza de verdad!

—¡No puedo! ¡Necesito terminar este trabajo! ¡Quiero evitar que este evento se arruine o no tendré mi pago!

—Es una lástima.

Ashley mostró los dientes con una sonrisa feroz.

Sin embargo, Kamijou habló tranquilamente.

—Ese día… tú estabas ahí para medir el nivel de la AST, ya sabias que ellas eran un obstáculo para tu plan. Sin embargo, nunca tuviste la intención de matar a una de ellas.

—¿Qué tiene que ver eso?

Ashley se mordió porque estaba incómoda de esas palabras.

—Robar algo está mal. ¿Debería detenerte? Pero, quiero ayudarte a salvarla.

—¿Cómo una persona como tú pretende ayudar?

Esta vez, la voz de Ashley sonaba como si fuera a romperse en cualquier momento.

—Debes haberte dado cuenta… Ese día, tu no pudiste aplastarme tan fácilmente como pensabas. Incluso si utilizabas tu territorio… eso no funciona. ¿Cuál crees que es la razón de todo eso?

—¡¿Estás buscando pelea?!

Kamijou tenía que tener cuidado en su respuesta.

Pero ante toda lógica, el chico provocó a Ashley.

—Vamos, demuestra me la fuerza de tu voluntad para salvar a Artemisa. ¿O eres tan inútil?

—¡¿Qué dijiste?! ¡¿Como alguien como tú puede llamarme inútil?!

Ashley dio un paso hacia adelante.

—¡¡Voy golpearte hasta romperte uno de tus huesos y dejarte otros días más en el hospital como la última vez!!

El puño derecho se formó como una lanza y sin misericordia alguna se dirigió hacia el plexo solar de Kamijou. Esa fuerza se expandió explosivamente. El viento feroz que salió de la velocidad de ese puño era tanta que incluso si fuera bloqueado, la ropa de la oponente seria rasgado.

Sin embargo…

La fuerza de ese puño fue bloqueada sin que el daño fuera hecho a Kamijou Touma.

Esto fue gracias a su mano derecha.

El Imagine Breaker de Kamijou Touma rechazó toda la fuerza de Ashley tan fácilmente.

—No eres capaz de salvarla. —Exclamó Kamijou de forma clara mientras ejercía mayor fuerza. —Ustedes magas son personas que confían demasiado en sus habilidades mágicas. No niego que tengan una fuerza considerable debido a su entrenamiento militar, sin embargo, ¿Qué te hace pensar que yo tampoco sea

Kamijou no esperó ni un solo segundo.

Mientras Ashley estaba atrapada en el agarre de la mano derecha del chico, Kamijou impactó el estómago de Ashley con su rodilla.

—¡¡Gh… ¿cómo es posible?!!

—Mi mano derecha puede cancelar cualquier poder sobrenatural. Incluso si hubieras utilizado su traje de combate o una de esos trajes especiales "Ashcroft". Mi mano derecha puede cancelarlo sin importar la fuerza.

—Ah… ¿Me estás vacilando?

Con su rodilla doblada aun dentro del estómago de Ashley, Kamijou acercó el cuerpo de la chica hacia su hombro derecho.

Sin embargo, si eso era verdad eso podría explicar cómo ese chico pudo enfrentar la fuerza de una maga como ella y como su territorio no pudo usarse de manera ofensiva o defensiva ante él casi como si ignorara eso.

—¡¡Ya debes darte cuenta, pero el combate a distancia no es mi fuerte!!

Los ojos de Ashley se cierran por un momento.

La rodilla del chico se bajó mientras Ashley se tocó el estómago mientras recuperaba el aliento.

—Agh… Lo estuviste ocultando todo este tiempo, cabrón. Pero era necesario que me golpearas.

Ashley habló molesta mientras aguantaba el dolor en su plexo solar.

No era exagerado pensar que por un momento Ashley estaba cerca de perder la conciencia.

—Lamento haber hecho eso. Entonces, ¿deseas mi ayuda?

—Como quieras.

—¿?

—¿Quieres los detalles sobre Ashcroft y Artemisa?

Al escuchar eso, Kamijou asintió.

—Entonces, hablemos de eso en un lugar privado.

—¡Espera! ¡¿Qué haces?!

Ese chico fue tomado del brazo y fue arrastrado por la chica.

Aunque más bien, el chico se dejó hacer eso mientras entraba en el baño de mujeres.

—Este lugar está bien. Debería comenzar desde el inicio, pero seré breve. No voy a repetírtelo dos veces.

Parte 4.

—¿Te preguntarás por qué necesitamos reunir todas las piezas para despertar a Artemisa? —dijo Ashley.

Era algo que Kamijou Touma llevaba tiempo preguntándose desde que descubrió la verdad sobre el proyecto Ashcroft y su relación con DEM. Incluso antes de que esa pregunta fuera respondida, él ya lo sabía.

Tal vez solo tenía miedo de escuchar la respuesta en voz alta.

—Un rompecabezas. Como ocurre con cualquier conjunto de piezas, si falta una sola pieza, el rompecabezas queda incompleto, ¿cierto? Por eso, la única forma de recuperar a Artemisa es reunir todas las piezas Ashcroft que contienen sus recuerdos.

—No, espera… ¿esos trajes son los recuerdos de Artemisa?

—Si. Artemisa Bell Ashcroft. Ella era una maga de la SSS también conocida como "Special Sorcery Service". Una de las 5 magas más fuertes del mundo.

Ashley sonrió.

Esa sonrisa no tenía una pizca de alegría y solo una molestia.

—Ellos nos engañaron y ella no volvió.

El rescate a Artemisa consistía en rescatarla de las manos de DEM mientras recuperaban cada parte de sus recuerdos para despertarla.

Kamijou pudo unir todos los hilos, pero se quedó en silencio mientras escuchaba.

—Fue esa vez que ella recibió una solicitud de la compañía DEM. Ella tenía una habilidad de amplificación y expansión de su Territorio. Y ellos deseaban investigar su habilidad. Por supuesto, como ella era ingenua, aceptó sin ver las pequeñas letras.

—¿Ese fue el momento cuando desapareció, cierto?

Ashley miró a Kamijou, y asintió.

—Ella fue tomada. Fue robada.

—¿La AST no sabe de esto?

—No te esfuerces en pedir ayuda a ellos. Son solo unos lacayos de los verdaderos jefes.

(¿Por qué las cosas tienen que ser así de difíciles?), Kamijou pensó.

No conocía todas las organizaciones del mundo, pero sabía que todas las organizaciones mágicas deben su logística de armas a la organización Deus Ex Machina Industries.

—Aún no lo entiendo… ¿Por qué conoces la existencia de DEM? Puedo aceptar que la AST sea torpe evitando algunos avistamientos, pero DEM no es una organización conocida por el público y suele operar bajo otros nombres.

—Lo escuché de otra persona.

—No importa.

"…"

Kamijou miró su mano derecha y dijo.

—Mi mano derecha no es tan útil cuando se trata de combates contra armas de fuego.

—Eso lo sé.

Kamijou mira a Ashley y continúa hablando.

—Solo puede ser usado si se presenta poderes sobrenaturales o alguna fuente sobrenatural como "el Territorio" del Realizador. Incluso si tiene métodos científicos, si dicho origen tiene un valor anormal, entonces es posible que mi mano derecha pueda anularlo.

—Eso es un poco interesante, pero es peligroso. ¿Puedes negarte si tienes miedo?

Kamijou Touma aprieta su puño derecho.

—¡¡Me niego!!

—¿En serio?

La ceja de Ashley se levantó un poco y preguntó eso.

—¡¡Voy a ayudarte!! ¡¡Y salvar a Artemisa!!

Se acercó y golpeó el pecho del chico.

—¿Te crees una especie de héroe?!

—No creo en algo como un héroe.

En ese momento, Kamijou Touma dejó de ser un simple espectador.

—Tampoco me interesa en convertirme en uno. Ni siquiera debería merecer eso, después de todo, soy egoísta. Creo en las personas que intentan ayudar a otras.

—Que ingenuo.

—Estoy seguro que solo querías ser escuchada.

Kamijou dice eso mientras la mira directamente a los ojos.

—¿Escuchada? ¡¿Qué te crees? ¿Mi padre?!

—Bueno, soy un poco menor para ser padre.

Kamijou sonrió.

—Eres una mala villana. Si hubieras destruido el edificio donde vivía, no te habría tenido la menor consideración… y créeme, estaría muy molesto.

—Tienes agallas para decir eso en este momento.

Ashley apretó los dientes, y con la presión en su mano derecha destruyó el borde frontal de la mayólica del lavamanos.

—Eh… Umm… ¿qué tal si…me dices sobre ti? Eres una maga, ¿no? ¿Debiste haber pertenecido a una organización similar a la AST?

—Special Sorcery Service. Es la organización equivalente a lo que tienen en Japón como la AST… ¿Qué pasa con eso?

Inmediatamente después, se escuchó la voz de una persona desde un micrófono.

"Estimados Invitados. Disculpas por tenerlos esperando. La presentación de Alice"

En ese instante, la conversación se cortó de repente.

Y justo después...

—¿¡Ya inicio!?

—¡Mierda! ¡Eso fue demasiado pronto!

Kamijou comenzó a correr hacia la sala principal.

Esa era la señal que esperaba esa chica.

—¡¡Tengo que irme!! ¡¡Si vas ayudar será mejor que te quedes detrás!!

—¡¡De acuerdo!! ¡¡Pero tengo un inconveniente!!

Mientras Ashley y Kamijou corrían hacia la sala de banquetes, la voz del escenario llegó.

"Empezaremos con nuestro evento principal. Todos vengan y denle un vistazo. Este es el realizador más nuevo de Industrias DEM."

—¡¿De qué se trata?!

—¡Aunque mi mano derecha pueda destruir el territorio de un mago! ¡Si este mago sabe de la existencia de mi habilidad podría ser un problema en un combate directo!

—¡Pero no lo saben, ¿no?!

—Origami… Ella lo sabe.

Ashley dejó de caminar y miró hacia el escenario.

En ese instante, la voz del escenario se volvió a escuchar.

"…Hecho por ellos con la investigación de las unidades CR."

—Bueno, tendré que encargarme de ella.

En ese momento, la inauguración del traje Ashcroft I "Alice" había iniciado.

La luz del foco del escenario enfocó una caja vertical metálica donde en la parte superior estaba escrito el nombre de "Alice I"

—¿Eso es… el traje Ashcroft… Alice?

—Es correcto.

En el escenario estaba un hombre que se colocó frente al micrófono y al costado de esa enorme caja metálica.

"Y ahora, el presidente de la compañía, Kotaro Okamine dará más explicaciones"

Despuès de eso, Kotaro Okamine habló hacia los invitados.

—Sin nada, más que añadir, me gustaría que lo confirmaran con sus propios ojos en este escaparate. Comencemos el proceso de certificación de "Alice". Primero me gustaría explicar el funcionamiento de "Alice en batalla… "Alice" puede fortalecer las capacidades defensivas de su usuario al máximo… Su mayor potencial está diseñado para bloquear una variedad de ataques y molestias.

Sin embargo, Kamijou sintió que ese nombre era extraño.

—¿Kotaro Okamine? Espera, ¿será que tiene alguna relación familiar con Okamine Mikie?

—Sí… probablemente.

En ese momento, la luz de todo el edificio se cortó y la sala quedó en la oscuridad.

—¡¿La luz se cortó?!

En ese momento, Kamijou volteó a ver a Ashley, pero no se encontraba a su lado.

Al final, no podía hacer nada más que observar la próxima lucha.

Parte 5.

—¿Qué pasó…?

—¡Presidente! Parece que alguien cortó la energía de todo el edificio de la compañía.

El organizador respondió con la voz tensa mientras revisaba frenéticamente su comunicador.

Los invitados permanecieron desconcertados, quietos, esperando que todo se tratara de un simple fallo técnico. Sin embargo, Okamine Kotaro no pensaba lo mismo.

—Existe la posibilidad de que un enemigo esté planeando llevarse a "Alice".

Tocó su oído derecho mientras hablaba por el intercomunicador.

—La maga a cargo de la demostración. ¡Por favor, responda!

"…"

No hubo respuesta a su llamado.

Sin embargo, una voz femenina diferente se escuchó.

—¡Eso!

No fue el único que lo escuchó, y el silencio en la sala se rompió.

—Mis disculpas, pero esa maga no vendrá.

Por un instante, nadie entendió lo que esas palabras significaban excepto él.

Y entonces.

¡BOOM! Delante de él, algo se estrelló violentamente contra el centro del escenario, haciendo temblar el suelo y arrancando el concreto en una explosión de polvo y escombros.

Cuando el intenso polvo se dispersó, se reveló a los causantes del ataque.

Sobre la caja metálica que contenía el dispositivo Ashcroft "Alice I" se encontraba una chica de cabello rubio blanquecino, vestida con un traje cableado distinto a los modelos estándar. A ambos lados, dos chicas más portaban sus trajes cableados diferentes.

—Ella debería estar en su casa. Dormida, ¿cierto?

—Así que ustedes son ladronas… ¿Cómo lo lograron?

Okamine Kotaro preguntó a la chica de cabello rojizo.

—Los magos de DEM deberían ser los más fuertes.

—El mejor momento para atacar a un mago es cuando no tiene su equipo —respondió la chica pelirroja llamada Cecile—. Mientras no estén preparados, es sorprendentemente simple.

—…

Eso era cierto. Un mago sin un traje cableado no era tan diferente de un humano normal.

Convencidos de que el lugar se había vuelto peligroso, los invitados comenzaron a retirarse apresuradamente de la sala. Los ataques de las magas no estaban dirigidos contra ellos, por lo que no se registraron heridos.

—Entonces, nos llevaremos a "Alice".

Después de decir eso, Ashley desvió la mirada hacia un punto específico entre el público, como si hubiera estado buscándolo desde el inicio.

—¡Ja… ja, ja, ja!

La risa resonó con burla.

Lo había encontrado.

—¿Sigues aquí? ¿No te dije que la AST es una pérdida de tiempo, Mikie?

Y entonces…

La cabeza de Ashley fue golpeada de lleno por una patada. Su cuerpo salió despedido por el escenario, rodando varios metros antes de estrellarse contra el suelo.

—¡…!

Al mismo tiempo, un corte de luz cayó al suelo.

Leonora reaccionó al instante, y retrocedió dos metros de un salto.

—Lo esquivaste.

—Activar.

Con un rugido metálico, los pequeños misiles salieron del equipamiento de sus hombros y se dirigieron contra la maga de cabello azul antes de que pudiera esquivarlo. Casi en paralelo, un rayo de energía cruzó el escenario a toda velocidad y se dirigió hacia Cecile.

El ataque perdió fuerza cuando tocó la espada desviando la descarga en una lluvia de chispas.

Cecile alzó la mirada de inmediato y reconoció a la atacante.

—Eres tú, Kusakabe Ryouko.

—Qué bueno que hayas recordado mi nombre.

Al frente, emergiendo entre el humo y los restos del escenario dañado, reconoció la silueta de la capitana de la AST junto a dos magas, Tobiichi Origami y Takamiya Mana.

—Sabíamos que no importaba donde se escondieran. Atacan cuando y donde sea... y con "Alice" estando aquí... ¡Así que no fue nada difícil encontrarlas!

—El plan de obtener "Alice" sin un combate fue un fracaso. Desde el momento en que descubrimos que estaban aquí ese iba a ser el resultado.

Cecile dijo eso y suspiró.

Kusakabe miró hacia una de las mesas y dijo.

—¡No te quedes ahí asombrada! ¡Ven aquí rápido, Mikie!

—Ah, ¡Si!

Luego, volvió su mirada hacia Okamine Kotaro.

—Señor Okamine... Lo que está por venir es una batalla más allá de simples civiles. No podemos garantizar su seguridad, así que por favor evacue el área.

—No puedo.

Kotaro respondió de inmediato, con un tono firme que no admitía discusión.

—Ashcroft "Alice" me fue encargado por DEM. Como responsable no puedo dejar a "Alice".

 —Bien, entonces evite ser capturado y herido en la batalla, así que manténgase un poco alejado de nosotras.

Kotaro asintió un poco la cabeza.

Cuando las miradas entre las magas se cruzaron, Ashley dijo.

—Tch… así que esperaban a que apareciéramos…

—¡Sí! ¿Acaso no se cansan de esconderse y atacar desde las sombras?

Después de que Kusakabe dijo eso, Mikie dio un paso al frente.

Su cuerpo comenzó a brillar, y en un parpadeo, cables luminosos se desplegaron alrededor de ella, envolviéndola por completo. Las líneas de energía se entrelazaron con precisión mecánica hasta formar un traje de combate estilizado, con rasgos felinos.

El Ashcroft con forma de gato se materializó por completo, sus garras energéticas vibrando suavemente mientras el sistema terminaba de sincronizarse con su cuerpo.

—¡Terminemos esto aquí de una vez!

Esto iba a ser la batalla decisiva.

La oportunidad de vencer y capturar a esas magas británicas.

—¿…Así que al final será otra batalla inevitable?

—Oye… esto es incluso más fácil que nuestro plan original.

Ashley sonrió, mostrando una confianza peligrosa.

—¡Empecemos! ¡Todas las unidades, actúen de acuerdo al plan!

—¡Sí, señora!

Ante la orden de la capitana de la AST, las magas bajo su mando respondieron al unísono.

—Aunque hayan planeado tanto, nos disculpamos sinceramente… Solo veníamos por "Alice". Así que terminemos esto rápido.

—¡Por supuesto que lo haremos! ¡Así que te derribaré primero, Cecil O'Brien!

La distancia entre Cecile y Kusakabe desapareció en un instante.

El choque fue brutal.

—Ya me acordé de ti… La niña que juega a ser princesa. ¿Cómo te va?

—Es un honor que me recuerdes, teniente Kusakabe. Pero no has mejorado desde entonces.

Cecile impulsó su pierna mecánica contra el puño de Kusakabe, generando un estruendo metálico al impactar mientras el suelo bajo sus pies se agrietó por la fuerza del choque.

—Dijiste que me derribarías… Pero venir sola contra mí, incluso sin portar un Ashcroft…

—Naaah.

Kusakabe sonrió levemente

—Es porque pensé que en esta situación tú…

Otra explosión sacudió el aire.

Un rayo de luz se disparó directo al puño de Kusakabe, concentrado y letal, pero…

—¡Me subestimarías!

La luz fue repelida con una fuerza aún mayor.

Cecile salió despedida hacia abajo, estrellándose varios metros más allá.

El impacto abrió un pequeño cráter, vaporizando el material del suelo al instante.

—Usar el Territorio para concentrar Maryoku en una dirección y golpear a un enemigo... Este es un movimiento hecho normalmente para atacar Espíritus por encima de sus Vestidos Astrales para restringir el movimiento... Se llama... ¡Pile Basher!

Kusakabe bajó el brazo lentamente.

—No te descuides. Desde que ganaste poder, bajaste completamente la guardia contra mí… Incluso con un Ashcroft, no deberías poder moverte por un rato.

A unos metros de distancia, Ashley y la maga de cabello negro observaron la escena con incredulidad.

—Ce… ¿¡Cecile…?! ¡Debe ser una broma! ¡Fue vencida por alguien sin un Ashcroft!

—Eso no es posible. ¡¿Qué haremos, Ashley?!

En ese momento, Okamine Mikie no ocultó su entusiasmo al felicitar a su superiora.

—¡Capitana… eres increíble!

—¡Solo quedan dos! ¡No les permitan reagruparse! ¡Acaben con ellas de una vez!

Ante esa orden, las dos magas de la AST giraron sus miradas hacia sus últimos objetivos.

Ashley chasqueó la lengua.

—No hay otra opción. Depende de nosotras ahora. ¡Leo! ¡Cúbreme bien!

—Sí… haré todo lo que pueda.

Leonora asintió con firmeza mientras ajustaba su postura.

—No tan rápido. ¿Creían que las dejaría pelear juntas?

El ataque de Mana atravesó el espacio entre ambas magas como una cuchilla invisible, separándolas con precisión quirúrgica.

—¡Guah!

Ashley y Leonora reaccionaron al instante, clavando los pies en el suelo y saltando fuera del área de ataque justo antes de que el corte impactara.

Sin darles respiro, Ashley fue asaltada de inmediato.

—¡Ugh, tú…!

Okamine Mikie apareció frente a ella, cerrando la distancia en un abrir y cerrar de ojos.

—¡¡Yo soy tu oponente!! ¡¡Por favor, quédate aquí un momento!!

—¡¡No me jodas!!

Al mismo tiempo, Leonora se arrastró en el suelo sobre sus rodillas hacia atrás.

—Sigues tú.

—Son tres contra una, pero tú tienes un Ashcroft… así que no vayas a decir cobardes.

—Ah…

Leonora se levantó del suelo.

"…"

—¡Preferiría no pelear con ninguna de ustedes! ¡Así que lo mejor sería que tiren sus armas y se rindan de una vez!

—¿¡Que me rinda?!

Ashley estalló.

—A veces me pregunto qué tienes en la cabeza.

—Por favor.

—Guárdate esas palabras para cuando seas más fuerte que yo.

Ashley apoyó ambos pies contra la pared, y se lanzó hacia adelante como un proyectil.

En su mano derecha, una espada láser se activó con un zumbido agudo.

El corte atravesó el espacio donde Mikie se encontraba hace apenas un segundo. Para Ashley, aquello debía haber sido suficiente. Un golpe directo capaz de dejar a su oponente en el suelo o, al menos, lo bastante herida como para impedirle usar el Realizador.

—En términos de velocidad, mi "Unicorn" supera al tuyo. Solo debo cuidarme de las garras. En combate cuerpo a cuerpo soy superior.

Sin embargo…

—¡¿—?!

Ashley escupió sangre.

Ni siquiera pudo ver cuando fue atacada.

—Tú… bastarda… —gruñó—. ¿Cómo…?

El ataque había impactado. No cabía la menor duda.

La ejecución fue perfecta. Entonces, ¿por qué Mikie seguía en pie?

—Así es —respondió Mikie, descendiendo al suelo—. Además de la capacidad de perforación de mi "Kitty Fang", mi "Cheshire Cat" posee otra habilidad especial.

Mikie aterrizó con suavidad y levantó la mirada.

—"Recovery Treatment".

Una luz envolvió su cuerpo por un instante cubriendo la herida en su hombro derecho.

—Eso significa que puedo luchar con confianza en combate cuerpo a cuerpo.

Mikie alzó su mano derecha.

La energía se condensó alrededor de ella, tomando la forma de una cuchilla luminosa.

—Peleando de cerca… —dijo, fijando sus ojos en Ashley—. Definitivamente no perderé.

Ashley soltó un chasquido irritado mientras se sujetaba el costado izquierdo.

La hoja había atravesado el traje de maga mientras aguantaba el dolor.

La sangre manó entre sus dedos.

—¡¡Leonora!!

Entonces, Leonora activó su armamento pesado.

Mana intentó advertir a sus compañeras, pero fue demasiado tarde.

Una lluvia de misiles se desprendió de la espalda de Leonora, cubriendo el área.

Kusakabe, Origami y Mana lograron evadir el ataque por poco.

—Esa unidad CR Ashcroft está especializada en combate a larga distancia —explicó Mana con rapidez—. Si atacamos las tres al mismo tiempo… ¿cuánto crees que pueda sostener esa estrategia?

—Ah… ja, ja…

Leonora comenzó a reír, con una calma inquietante.

—Esta batalla ya terminó para ti, Ashley. —declaró Mikie—. No tienes ninguna posibilidad de ganar.

La situación era clara.

Una maga herida, y la otra maga superada en número y estrategia.

La victoria parecía asegurada para la AST.

Pero…

—¡¿Qué pasa?! ¡No! ¡Esta sensación!

—¡¿Qué?!

—¡Debe ser…!

Las tres magas de la AST y Takamiya Mana chocaron contra él suelo en contra de su voluntad.

Sus trajes se volvieron pesados mientras sus cuerpos se retorcían del dolor.

Sin embargo, Ashley y Leonora permanecían de pie.

—Tú… no estabas derrotada.

—Qué interesante movimiento, pero no lo suficiente, teniente Kusakabe.

Era Cecile que estaba al frente mientras desplegaba un campo anti-territorio que era capaz de dejar a otros magos inutilizar sus territorios.

En otras palabras, esas magas eran tan vulnerables como un ser humano normal.

—Si llevas a tu enemigo a un lugar tan profundo y oscuro… jamás sabrás qué está preparando.

Cecile sonrió un poco.

—¿Cómo… es posible…? —jadeó Mana—. Incluso con un Ashcroft… no deberías poder recuperarte tan rápido…

—No sean tan confiadas —respondió Cecile con tranquilidad—. A partir de ahora, será mejor desconfiar siempre de su enemigo.

Ashley chasqueó la lengua.

—¡Cecile! Te demoraste demasiado.

—Un poco más tarde —admitió ella—, y ambas habrían sido derrotadas.

—Cecile…

Leonora la miró con lágrimas en sus ojos.

—Pues entonces, no debemos perder el tiempo. Completemos de una vez la certificación de "Alice". Una vez que completemos la certificación de "Alice", por fin será nuestro.

—De acuerdo. No lo echaremos a perder como la última vez.

Ashley se acercó a la caja metálica y acercó su mano derecha hacia la pantalla de acceso.

—Ahora tendremos cuatro de estos… y a ustedes solo les queda el de Mikie.

"Ashcroft I Alice. Iniciando proceso de certificación."

—¿Eh? ¡¿Contraseña?!

¡BAM! En ese instante, se escuchó el disparo de una pistola.

La bala rozó el cabello de Ashley Sinclair.

Viendo a la persona que había realizado dicha acción, se encontró con el responsable de proteger el Ashcroft Alice I, que apuntaba una pistola Tipo "Revolver".

—Sabía que esto pasaría. Después de todo, ustedes tienen tres trajes Ashcroft en su poder.

—¿…?

Ashley no dijo nada.

—Pero aun así no entregaré a "Alice". Deben ingresar la contraseña para completar el proceso de certificación. Deberían para esto y largarse de una vez.

A pesar de estar en desventaja, Kotaro no dudo en sus palabras.

—¡Maldita sea! ¿¡Y ahora qué, Cecile!?

Pregunta Ashley al ver que todo lo que hicieron había sido inútil.

Sin la contraseña no podían obtener el traje Ashcroft "Alice", y por lo tanto, no podían continuar un paso más para llegar al verdadero objetivo.

—¿No sabrá de pura casualidad esa contraseña, presidente Okamine?... Si no nos la dice, le haré sentir un dolor inmenso... Pero tratos como esos no valen para usted, ¿cierto?

—Correcto. No importa lo que me hagan no se las diré.

—Pues entonces, ¿Qué le parece esto?

Cecile preguntó y miró a Mikie.

—Díganos la contraseña o sino... le haré sentir a su hija un inmenso dolor.

Cecile se dio cuenta de la relación cercana que tenía ese hombre con Okamine Mikie.

—...Como dije, no importa lo que hagan, no se las diré. No es posible para ti que me hagas decirla...

—Veremos si sus palabras son verdad...

Okamine Mikie había sido rechazada por su padre mientras miraba a Cecile.

En ese instante, Ashley pateó el mentón de Mikie con tanta fuerza que la hizo volar 5 metros hacia atrás y cayó al suelo sin las fuerzas necesarias para siquiera luchar.

—Su habilidad de recuperación está inhabilitada mientras no pueda desplegar su territorio en un campo Anti-Territorio... Ver a su hija siendo lentamente bañada en sangre, ¿Cuánto tiempo puede durar?

"..."

Kotaro ni se inmutó.

—Lo único que logras es perder el tiempo... Ya detente.

—¿Perder el tiempo? ¿Está usted seguro? Ahora, ¿Y si le rompemos un brazo a ver qué pasa...?

Cecile volvió su mirada hacia su compañera.

—Ashley, ¡ya me oíste!

—Lo siento, Mikie…

Ashley la observó con frialdad mientras cerraba la llave de sumisión desde atrás.

—Esta es nuestra batalla.

—¡Ah…! ¡AAAA—AAAAAGGGGGHHHH!

El grito desgarrador de Mikie resonó en la sala.

Ashley ajustó la presión con precisión quirúrgica, bloqueando el hombro y girando el brazo más allá de su límite.

El sonido fue claro. Ese brazo no estaba hecho para doblarse así.

—Alto. Les diré la contraseña. Dejen ir a mi hija.

—Pa...Papá...

Cecile rió levemente al escuchar eso.

La frialdad del padre de Mikie se desmoronó en un instante, reemplazada por la preocupación por la integridad de su hija.

—Parece que no eres un padre completamente indiferente después de todo.

—…

Kotaro no dijo nada. Cecile dijo.

—Pues entonces la contraseña ahora...

—La contraseña, sí...

Sin embargo, una figura corrió directamente hacia Ashley.

Era Tobiichi Origami sin su traje cableado.

Sus parámetros habían caído al nivel de un humano común.

Su fuerza, velocidad y resistencia ya no estaban amplificadas. Pero, a cambio, su cuerpo se movía con una libertad absoluta, sin verse afectado por aquel campo opresivo que anulaba el uso de los Realizadores dentro de su radio de acción.

—"Murakumo" Estilo Explosivo.

Una onda de choque sacudió el escenario y levantó una nube de polvo y fragmentos de concreto que obligó a Ashley a retroceder un paso.

—Bajo la influencia de un campo anti territorial, solo puedo hacer esto.

—¡¡Otra vez ella!! ¡¡Siempre atacando en cualquier momento!!

Ashley observó que Mana había realizado tal ataque.

Lo extraño era que no tenía la intención de atacarla, entonces volvió su mirada hacia Mikie.

—¿¡…!?

En ese instante, vio como Origami se lanzó como un proyectil hacia Mikie.

Su hombro se estrelló contra Mikie y ambas rodaron por el suelo, arrancando chispas y astillas del piso al deslizarse varios metros.

—Tch… Se escapó con Mikie… ¡¡y rápidamente se puso al lado de "Alice"!!

—Por supuesto es… Origami… estamos… salvados…

Mikie dijo con una débil mientras cerraba los ojos.

—...Aunque restrinja tus movimientos, no puedo tomarte a la ligera...pero, aunque hayas rescatado a Mikie. ¡Esto cambia la situación actual!

El padre de Mikie y Origami se miraron como si no quedara más de otra que elegir esa opción.

—Ella tiene razón… a este paso…

—…aún hay una manera.

—Por favor, permítame usar a "Alice" para romper ese campo anti-territorio y proteger a Mikie.

Kotaro vió a Mikie por un momento, y dijo.

—¿De verdad puedes lograr eso?

Cecile se dio cuenta de ese plan y cargó contra Origami.

—Desafortunadamente eso no pasará. ¡Porque las acabaré a todas justo ahora…!

¡AAA-AAA-AAH!

Mikie se movió delante de Origami y recibió todos los cortes de espada de Cecile.

La sangre de Mikie comenzó a gotear sobre el suelo.

—¡...! ¡¿Usaste tu cuerpo como escudo?!

—¡Aunque no pueda usar mi territorio, me esforzaré...!

En ese instante, Kotaro miró a Origami y dijo.

—Úsalo. La contraseña es…

"Ashcroft I ALICE. Iniciando proceso de certificación"

—¡Guh! ¡No te atrevas!

Cecile gritó mientras arremetía con todas sus fuerzas contra Mikie.

La sangre comenzó a manchar cada vez más el suelo.

—¡¡Cecil no lo logrará!! ¡¡Leo!!

—Mh… ¡Hm!

"Por favor ingrese la contraseña"

"..."

"Contraseña verificada. Bloqueo liberado."

Y en ese instante.

—¿Eh?

Mikie se arrastró en el suelo mientras veía como el cuerpo de Origami comenzó a brillar en una luz blanca.

—Lo hizo.

"Contraseña verificada. Bloqueo liberado."

Los misiles llegaron volando hacia la figura de Origami.

—¡Dale más, Leo! ¡Concentra tus ataques!

Dentro de esa nube de polvo, la figura de Origami seguía en pie.

El territorio "Alice" fue capaz de rechazar el anti-territorio de Cecile.

La nube de polvo se disolvió con una ráfaga de viento, y allí estaba esa chica.

Tobiichi Origami, cubierta por una armadura mecánica —una unidad CR— de colores blanco y azul. Placas angulares reforzaban hombros, brazos y piernas, dándole un aspecto frío y letal.

En su mano, una espada de energía azul emitía un brillo constante.

—¿Esto es "Alice"?

—¡¡Una emboscada con un poderoso golpe repentino!! ¡¡Esto funcionara!!

El cuerpo de Ashley voló como una bala con su espada para destruir la defensa de Origami.

Pero la presión aumentó cada vez que se acercaba hasta que fue expulsada.

—¡¡Nuestros ataques son inútiles!! ¡¿Cómo es posible?!

—Con esa habilidad especial del Ashcroft, genera un territorio protector con las máximas capacidades de defensa. Pudiendo anular todos los ataques.

Cecile explicó mientras retrocedía.

—El campo anti territorio de Jabberwock es inefectivo contra ella. Adquirir a "Alice" va a ser mucho más difícil ahora… será mejor que nos retiremos ahora.

—¡¿Eh?! ¿¿Ya no quiero seguir huyendo!!

Cecile dijo eso mientras miraba a Origami, pero Ashley se quejó.

—¡Entrega a "Alice" Origami!

Ashley volvió a volar hacia Origami con una patada, pero una esfera verde rodeó a Origami.

Ni siquiera fue afectada.

—No hay de otra… prepara tu retirada, Leo.

—Mm… entendido.

Leonora asintió la cabeza mientras se retiraba.

Viendo que tenían la intención de escapar, Origami dijo con una voz fría.

—Ampliaré aún mas el territorio defensivo.

En ese instante, el territorio de Alice se extendió a 15 metros a la redonda causando que destruyera todo a su alrededor mientras emitía una fuerte descarga eléctrica.

Sin embargo, esa fuerza separó a sus compañeras de la AST dejando dentro del territorio a las magas británicas.

—¡Origami! ¡No podemos acércanos de esta manera!

—¡Es cierto! Resolvamos esto juntas...

Kusakabe y Mikie reclamaron la falta de cooperación de Origami.

Era como si su actitud hubiera cambiado al obtener ese poder.

—No hace falta.

—¡¿Cómo dices?!

Kusakabe gritó.

—Pelearé sola... Así probare el poder de "Alice".

Origami respondió mientras caminaba hacia las magas británicas.

—Si no puedo vencer a estas tres por mi cuenta... ¿Cómo podré exterminar a los espíritus?

—¿Probar? ¿Pero qué estás diciendo? ¡No estamos jugando! ¡Oye! ¡¿Me estas oyendo?!

Kusakabe golpeó el territorio, pero era incapaz de destruirlo.

Ashley siguió atacando sin cesar con su espada a Origami mientras Leonora siguió descargando todo su arsenal, pero la defensa de esa chica era capaz de reducirlo a cero.

—Ashley, no hay nada que afecte a su defensa.

—¡¡A este paso, estaremos acabadas!! ¡¿Alguna idea, Cecile?!

"…"

Cecile no dijo nada mientras pensaba, pero luego sonrió.

—Solo hay una forma.

Ashley miró a Cecile y algo voló hacia ella.

—Espera, esto…

—¿Puedes guardarme esto?

—Esto es… ¡¡Tu desplegador de tu Ashcroft!!

Ashley abrió su mano derecha.

Era un dispositivo de forma rectangular del tamaño de un pulgar.

—No podemos perder nuestros dispositivos Ashcroft aquí. Me sacrificaré por esto… así que prepárense para escapar.

—¡¿Eh?! ¡¿Planeas actuar como señuelo?!

—¡Cecile!

Esa chica de cabello rojizo estaba con un traje cableado normal.

Ella reunió la fuerza para correr hacia Origami.

—No hay victoria sin sacrificio. ¡¿Verdad?!

Era una medida desesperada y como era de esperarse, la fuerza de un Ashcroft era muy superior a un traje normal de una maga por lo que Cecile fue derrotada.

Origami mira el cuerpo de su oponente en el suelo con una mirada desdén.

—¡...! ¡Ella debió haber sabido que esto podría pasarle sin su Ashcroft!

—No...No...Cecile...

Era una jugada tonta.

—Con ella fuera... ¡Podemos movernos libremente! ¡Me uniré a la pelea! Déjales el resto a nosotras...

—Dije que pelearé sola.

Origami rechazó las palabras de Mikie y volvió su mirada hacia las dos magas.

—Ustedes siguen.

—Tch... Bien peleemos hasta el final...

—¡No, Ashley! Cecile quería que escapáramos

El resultado no iba a cambiar incluso si hicieran eso.

—¡Origami! ¡No seas imprudente! En un momento así deberíamos agruparnos para luchar.

—Te dije que no.

En ese instante, su visión se volvió borrosa.

El lado izquierdo de su cabeza fue golpeado por una patada descendente de giro acrobático.

—La niña tiene razón.

Al frente de ella, estaba Cecile con una sonrisa.

—Tu exceso de confianza se apoderó de ti. Aunque se trate de ti, no hay forma de que puedas desplegar una barrera defensiva tan fuerte como antes...

—¡La barrera se ha debilitado! ¡Entonces...!

Ashley cargó energía en su mano derecha.

De repente, un haz de luz atravesó la barrera, impactó contra la pared y siguió avanzando hasta que se perdió en el cielo.

—¡Cecile! ¡Si te mueres, nunca te personaré!

—Vendremos a salvarte.

Sin mirar atrás, las dos magas iniciaron la retirada.

Antes de desaparecer, Ashley dirigió una última mirada hacia Kamijou, que observaba desde la parte inferior del escenario.

Detrás de esa mirada había un mensaje que los demás no podían percibir.

—Bien… la misión está completa.

Cecile avanzó hacia Origami que estaba en el suelo mientras trataba de abrir sus ojos.

—Lo único que queda es ser capturada, pero... Si tengo al guión de mi lado, ¿podría vencerte?

—No puedo rendirme.

Origami trató de levantarse, pero sus piernas fallaron y cayó al suelo.

—Con esa lesión en la cabeza que te acabas de hacer, no podrás volver a desplegar tu territorio, ¿verdad?

Cecile levantó la pierna, lista para dejarla inconsciente.

No podía usar su territorio, Cecile podía derrotar a Origami.

En ese momento, un leve silbido atravesó el aire.

—¡…!

Cecile apenas tuvo tiempo de girar la cabeza cuando fue atacada.

Sintió el calor cortante rasgando la piel de su espalda.

Sus ojos se abrieron con horror mientras la sangre brotaba en un chorro que salpicaba el suelo.

—¿En serio?

Tres líneas afiladas como cuchillas de energía cortaron de derecha a izquierda su espalda.

Era la técnica de Okamine Mikie.

—Parece que tengo al guión en mi contra.

Un instante después, el cuerpo de Cecile O'Brien se desplomó al suelo.

Parte 6.

La batalla había terminado.

La misión del AST de proteger el traje Ashcroft I "Alice" había sido un éxito.

—Ha terminado, Origami-san.

—Había dicho que pelearía sola… ¿por qué tú…?

La voz de Origami se quebró al ver a alguien acercarse hacia su compañera.

—¿Qué pasa, Origami-san?

"..."

Los ojos de Origami se abrieron un poco más, sorprendida.

Okamine Mikie percibió la expresión extraña de su compañera y giró rápidamente para ponerse frente a ella. Pensó que sería otra compañera de Ashley o incluso la propia Ashley, pero no era así.

—Ah?

Era un chico normal de preparatoria que se acercaba corriendo hacia ella.

(¿Kamijou Touma?)

El nombre surgió en la mente de Mikie.

(¿Por qué él estaba aquí? ¿Origami estaba sorprendida de su presencia?)

Kamijou apretó su puño derecho.

—¡¡Esquívalo, Mikie!!

(¿Qué...?)

Confusa, Mikie apenas entendía las palabras de Origami.

¿Por qué debería esquivarlo?

Ese chico era quien la había ayudado cuando Ashley la atacó por primera vez.

—No entiendo. —pensó.

En ese instante, Mikie concentró algo de energía maryoku en la posible zona del impacto.

Creía que sería suficiente para salir ilesa, como un bebé golpeando un edificio. Era lo que cualquier mago haría frente a un Espíritu. Por supuesto, esta acción era exagerada, pero al ver la expresión de terror de Origami, ella decidió protegerse.

Sin embargo, el Imagine Breaker destruyó la defensa y golpeó la frente de Mikie

(Ah.)

En ese instante, la mente de Okamine Mikie se quedó en blanco.

Su pequeño cuerpo fue forzado a volar 5 metros, rodando por el suelo de madera.

—Lo lamento. Pero necesito que no se la lleven, eso solo hará que la causa se vuelva personal. No es algo personal.

Kamijou dijo esas palabras mientras miraba a Mikie inconsciente.

—¿Qué hiciste?

—No puedes levantarte, Origami. Será mejor que te recuperes.

Miró a Origami y dijo eso.

—Tú no puedes entenderlo. ¿Acaso trabajas para esas magas?

"..."

Kamijou no dice nada.

—No tengo tiempo para hablar.

Después de decir eso, Kamijou Touma caminó hacia el cuerpo ensangrentado de Cecile O'Brien y la cargó sobre su espalda.

—Esto es pesado.

—¿Tratas de escapar? No puedes llevártela.

—¿Vas a detenerme?

Origami negó con la cabeza y apretó los dientes.

En este momento, Origami no podía usar el Territorio del traje Ashcroft I "Alice" debido a la lesión en su cabeza que fue causada por Cecile.

Incluso si forzara su cuerpo una vez más, eso no importaba ante ese chico.

El poder de su mano derecha sería suficiente para acabar con ella.

—Él tiene el poder de enfrentar a un Espíritu, pero lo rechaza. Qué absurdo. A pesar de que entrené mucho y gané este poder consiguiendo a "Alice". El resultado será igual... Y este chico puede superar esta dificultad.

Su mirada estaba en el suelo.

—No tuvo que terminar así.

Origami puede ver esa expresión en el chico.

Esa mirada y esa voz fría le hacían sentir como si el chico disfrutara viéndola tan débil.

"..."

De repente, se escuchó un disparo de pistola "Revolver".

La velocidad de disparo de dicha arma era casi igual a la velocidad del sonido.

—¡Mierda!

Kamijou apenas pudo esquivar el primer disparo.

Y luego, el gatillo de la pistola revolver se apretó de nuevo.

—¡Detente! ¡Eso es homicidio!

Se escuchó la voz de Kusakabe, y los ojos de Kamijou se cerraron.

Pero nada sucedió.

Por el contrario, las balas de la pistola "revolver" fueron interceptadas por un territorio.

—¿Qué?

Kamijou soltó su voz en tono de sorpresa mientras mira hacia la chica en su espalda.

—¿Quién eres? ¿Qué haces cargándome?

—¿Tú me protegiste?

El chico preguntó, pero la chica respondió con una voz débil.

—Por favor, ayúdame a escapar de aqui. No quiero... ser capturada.

—Espera, no me dejes aquí solo.

Ella cerró sus ojos y todo se oscureció.

Kamijou desvía la vista de esa chica y observa que Kusakabe y esa otra maga.

Están a 30 metros de distancia.

(No puedo quedarme aquí ni un segundo más…), pensó.

Él giró sobre sus talones y comenzó a correr hacia el agujero en la pared. El espacio era angosto entre los escombros de concreto, pero suficiente para escalar hacia la superficie.

Y entonces…

—¡Kamijou! ¿¡A dónde crees que vas!?

Kamijou escucha la voz de Kusakabe.

No se atrevió a mirar atrás.

Seguía escalando para escapar de ese lugar junto a la chica en su espalda.

Parte 7.

Cuando Kamijou Touma escapó de la ceremonia, Mana preguntó.

—¿Qué…? ¿Por qué no lo seguimos?

—Deberían tener cuidado con Kamijou Touma.

Origami se levantó del suelo mientras hablaba.

Se ve un poco desanimada, pero sería raro que no lo estuviera después de todo lo que pasó.

—¿Qué quieres de decir, Origami?

—Su fuerza no parece ser muy diferente de un humano. Sin embargo…

Origami vió el Imagine Breaker de Kamijou Touma en acción.

Esa irregularidad que es capaz de anular poderes sobrenaturales.

—Él posee un poder que puede destruir cualquier defensa sobrenatural, por ejemplo… los territorios que emiten nuestros realizadores. O incluso el territorio de un espíritu.

—No estás exagerando, ¿cierto?

Kusakabe se extraña ante esas palabras.

—Usted, sabe mejor que nadie lo que ocurrió ese día.

—¿Qué es todo esto? ¿Es otra forma de atravesar la defensa de un mago? ¿Algo parecido al traje Ashcroft de Cecile?

Mana cuestionó las palabras de Origami.

—No. Ella utiliza un anti-territorio para desactivar el territorio de un mago.

—¿No es un mago?

—Correcto. Su mano derecha es capaz de anular poderes sobrenaturales.

Por lo que recuerda Origami, Kamijou Touma fue capaz de anular el ataque de "Dark Hermit" cuando iba a ser asesinado por ese espíritu.

Ahora todo tiene sentido.

Cuando examinaron el cuerpo de ese chico, el realizador no podía realizar el escaneo.

Imagine Breaker estaba negándolo.

—Haha. ¿Estás hablando en serio?

—Me podría explicar como "Dark Hermit" desapareció. Ella no lo decidió, fue derrotada.

—¿Dark Hermit?

Mana mira a Origami y se pregunta por ese nombre código.

—Es el código que le dimos cuando el Espíritu "Hermit" tomó su forma Inversa.

—Entiendo. Pero, lo único que hay que evitar es su mano derecha, ¿no?

Origami asintió la cabeza.

—Cuando luche contra él. No fue tan difícil vencerlo, sin embargo, si no hubiera dado cuenta de lo anormal que resultó ser tocada con su mano derecha habría perdido.

—¿En serio?

Kusakabe está sorprendida ante la confesión de Origami.

—Aun con eso, hizo algo que ningún mago de la AST pudo lograr.

—Derrotar a un Espíritu.

"…"

Un silencio se produjo después de esas palabras.

—La diferencia entre un humano y un espíritu es enorme. Entrar en combate sería un suicidio sin el uso de un realizador, pero ese chico logró detener el desastre.

Mientras habla se da cuenta que Mana caminaba hacia el agujero en la pared.

—Hay mucha conversación aquí, no creen que deberíamos capturar a ese chico para someterlo a un interrogatorio.

—Pierdes tu tiempo. Él se negará a dar más información, además dudo mucho que tenga más información.

—Entonces…

Mana volteó a ver Origami.

Kusakabe mira a Mikie que seguía tendida en el suelo y dice.

—Primero, deberíamos llevar a Mikie a un hospital. Las heridas de ella son graves y no podemos saber su situación actual. Definitivamente, la fuerza de Kamijou Touma no es algo que debemos subestimar.

—Entendido.

—Lo siento, pero no puedes usar tu territorio. Así que Mana se encargara de eso.

Viendo a Mana, Origami no pudo evitar sentirse inútil.

—A la orden.

—Te recomiendo seguirlo y hacerle creer que perdió de vista a la AST y averiguar el escondite de esas magas.

—De acuerdo.

En ese instante, Mana salió volando a las afueras del edificio.

—Entonces, Señor Okamine... Trasladaremos a su hija al hospital militar del AST, usted quédese tranquilo. Cuando su hija se recupere mandare un mensaje avisándole de su recuperación.

—Está bien.

Como resultado de este incidente, la ceremonia fue cancelada.

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